Km 12.- El keto y las neurológicas

Llegamos al tramo más apacible de todo el recorrido. Aquí no oirás ningún pero, ningún sin embargo, ni ningún por favor, procede con precaución. Nos adentramos ya en el primaveral valle del keto y las neurológicas. Y esta particular (aunque lamentablemente aún insólita) placidez se nutre de la probada efectividad de la dieta cetogénica en …

Km 13.- El keto en psiquiatría

Coge carrerilla que, tras nuestro apacible paseo por el plácido valle de la dieta cetogénica para las condiciones neurológicas, entramos en el circuito de obstáculos que conforma el convulso tramo del (novato pero esperanzador) keto terapéutico en psiquiatría. El primero en aparecer es un colosal muro de miedo, desconfianza e incredulidad que, afortunadamente, ya ha …

Km 14.- La fatiga y la depresión

Continuamos nuestra maratón por el prometedor mundo del keto en psiquiatría, contemplando la particular escalera que nos permitirá, con apenas un poquito de esfuerzo, dejar atrás la fatiga y la depresión. Nadie espera que te pases el día riendo a carcajadas, tampoco que no experimentes dolor cuando te rompan el corazón o que no sientas …

Km 15.- La ansiedad y el estrés

Nos plantamos ya en el tercer tramo que recorre el emocionante pero accidentado circuito que cubre el keto terapéutico en psiquiatría. Nos toca enfrentarnos al último obstáculo: la escalera que vencía a la depresión nos ha dejado frente a un arroyo de aguas gélidas. Al otro lado nos espera una mente lúcida y calmada, pero …

Modalidades

Km 34.- El ayuno intermitente (o no)

Continuamos nuestra particular andadura maratoniana por el arenal desértico que recorre el tramo del ayuno. Lo empezamos ilusionados, frescos, repletos de energía y bien hidratados tras nuestro periplo por el peculiar humedal de la dieta carnívora, pero la aparente comodidad no se alargará mucho, no. Conforme sumemos zancadas por las dunas y poco a poco …

Propinas

Km 41.- Los genes y el keto

Resignados a nuestro destino, en el grupo de neo-keto-paracaidistas (que realmente desearía volver a calificar como «grupo de aviadores, escaladores, caminantes, navegantes e incluso hábiles esquivadores de certeras heces de monos borrachos») se respira un silencio sepulcral.  Aunque la guía nos ha explicado calmadamente qué debemos hacer (y cuándo) para abrir el paracaídas y descender …