Continuamos nuestra particular maratón cetogénica por la extensa llanura salpicada con tentadores manzanos que recorría el itinerario de los parones en la pérdida de peso (y las inevitables recaídas). Y nos vemos con los pies doloridos, exhaustos y con las piernas entumecidas de tanto caminar… hasta que chocamos con una parada de autobús. Los míticos …
